LOGÍSTICA & PUERTOS | 12.05.2026
Ni los mejores guionistas de Netflix habrían imaginado que la licitación de la Hidrovía podía ofrecer material suficiente para, al menos, dos temporadas exitosas. La primera tuvo de todo: acusaciones cruzadas, denuncias de direccionamiento, tensiones geopolíticas, debates ambientales ignorados y una pelea internacional por el control de la principal autopista fluvial del comercio exterior argentino. Pero ahora llegó la segunda temporada y, fiel a las plataformas de streaming, necesitaba subir la apuesta.
Autor: Paola Batista










